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Posted by Shirka en 23 Mayo , 2009

Actualmente con el boom del culto al cuerpo hay cada vez mas mitos y creencias irracionales que olvidan los principios científicos de la nutrición y, en algunos casos, se contraponen a los conocimientos sólidamente documentados con los que se cuenta en la actualidad.
Alimentarse es un hecho tan biológico como cultural, Es algo que realizamos todos, varias veces al día, todos los días de nuestra vida, y llevamos muchos años ya… Pero parece que ahora con el cambio de costumbres…estamos cometiendo muchos errores. La mayoría de estos mitos carecen de fundamento y tienden a confundirnos.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que una DIETA es el conjunto de pautas nutricionales que lleva a cabo una persona. No deberíamos decir “me voy a poner a dieta” sino “voy a cambiar mi dieta”. Una dieta será correcta o no dependiendo del tipo de alimentos que aportemos, lo que variará de unas personas a otras, según sus hábitos nutricionales. Y muchas veces no solo debemos cambiar la dieta, eso no es suficiente, debemos cambiar hábitos y costumbres y empezar a cuidar nuestro cuerpo y mente. Una dieta debe ir unido a la actividad física. El hombre se ha tenido que adaptar a las dietas más variadas y diferentes, con distintos grupos de alimentos, de ahí a que hayamos sobrevivido, es iluso pensar que una dieta consumida en un determinado momento es la dieta natural del hombre, con exclusión de todas las demás. Hay miles de posibilidades de combinar los alimentos y todas pueden ser equilibradas. Pero debemos tener en cuenta que debemos ser personas activas, empezar a movernos mas.
Lo principal es tener siempre en mente que los alimentos engordan según tres factores:

1) Su propia composición. Cuando tengan etiquetas lo mejor es acostumbrarse a mirarlas y saber que estamos comiendo.
2) cantidad que ingerimos.
3) de que los acompañamos (modo de prepararlos). A la hora de cocinar habrá que tener en cuenta los alimentos que utilizamos y la cantidad de esos. Sobretodo con las grasas. Una ensalada por ejemplo es un plato de pocas calorías pero esto puede dejar de ser así tras el aliño, ya que una cucharada sopera (10ml) son 90 calorías, con lo que si nos pasamos podemos elevar mucho el valor calórico del plato y no hablamos de las salsas ya elaboradas.

Falsos Mitos:

• Las legumbres engordan: Falso
Uno de los errores más grandes es este. Las legumbres (lentejas, garbanzos, judías…) son la base de la dieta Mediterránea, alimentos vegetales con una composición muy completa. Poseen una gran cantidad de hidratos de carbono, pocas grasas, elevado contenido de proteínas, vitamina b, calcio, hierro, fibra. Para mejorar aún más su aporte de nutrientes al organismo, es ideal combinarlas con cereales, como por ejemplo arroz, ya que lo que le falta a unas lo suplen otros y viceversa. Se pueden preparar con carne, verduras y pescado… siendo ideales para una alimentación variada y sana.
Deberíamos tomarlas varias veces a la semana ya que nos proporciona numerosas ventajas. Un problema frecuente es la producción de gases cuando se ingieren, debido a su alto contenido en fibra, pero esta flatulencia mejora con un consumo habitual de legumbre. En definitiva, son un claro ejemplo de que un alimento engorda o no según y como y con que lo cocinemos. No será igual un plato de lentejas con zanahoria y verduras que preparadas con chorizo.

• Los alimentos integrales no engordan: Falso
Los alimentos integrales aportan las mismas calorías (a igualdad de peso) que los alimentos refinados, pero tienen un mayor contenido en fibra. Es por esto último por lo que se recomienda aumentar su consumo, ya que la fibra tiene muchos beneficios como aumentar la sensación de saciedad, ayudar a prevenir ciertas enfermedades, prevenir el estreñimiento y ayudar a mantener la salud de nuestro sistema digestivo.

• Al hacer menos comidas por día, se engorda menos: Falso
Es importante realizar de 4 a 5 comidas al día aproximadamente cada 4 o 5 horas. Saltarse comidas puede hacer que llegues con más hambre a la siguiente comida haciendo que ingieras una mayor cantidad de alimentos. Comiendo 5 veces al día mantendremos el nivel de glucosa en sangre más estable, sin picos glucémicos demasiado pronunciados. Además, también está la termogénesis de los alimentos, es decir la cantidad de calorías que el cuerpo utiliza para metabolizar lo aportado en cada ingesta. Es decir lo que gasta el cuerpo para digerir los alimentos. Esto no es un gasto muy elevado, pero cuantas más comidas, más calorías se emplearán en todos los procesos necesarios para la digestión, metabolización y absorción de los nutrientes.

• Dejar de fumar engorda: Falso
Si bien se trata de un hecho frecuente, no es necesario ni mucho menos inevitable. La falta del cigarrillo genera un incremento del apetito y también la ansiedad de la falta de tabaco en ocasiones se intenta calmar mediante la comida y, en consecuencia, una mayor ingesta de alimentos.

• Beber agua durante las comidas engorda: Falso
Los líquidos con las comidas o sin ellas, no influyen en la ganancia de peso corporal, siempre y cuando se trate de bebidas sin calorías. El agua no tiene calorías y otras bebidas light, contienen un bajo valor. Lo que si es cierto es que consumidas junto con las comidas o antes de estas otorgan volumen con lo cual mayor sensación de saciedad.

•Los alimentos “dietéticos” no engordan: Falso
En principio, hay que definir a que nos referimos con “dietético” se supone que son productos que los venden como “naturales”, adecuados para una dieta saludable o incluso a veces para adelgazar. Hay que tener en cuenta que no todo lo dietético o light no engorda. Los productos “Light” tienen una reducción del 30% de las calorías frente a su versión normal, pero sí que tienen calorías, por lo que no deben consumirse sin restricción. Pueden ayudar a adelgazar si no se consume más cantidad de estos productos de la que tomarías de un producto “normal”. Luego están los productos sin azúcar añadido o sin azúcar en estas segundas han modificado su composición de azucares, reemplazando los azucares simples, por otros que tienen mayor poder edulcorante, o que no son digeribles por el organismo con lo cual, no aportan calorías. Al no ser metabolizables…el abuso puede llevar a obtener un efecto laxante. Lo más conveniente es mirar las etiquetas y saber que es lo que estamos comiendo.

• Mezcla de hidratos de carbono y proteínas es lo que genera los problemas de salud: Falso
Los que apoyan esta teoría se basan en suponer que las proteínas y los H.C no pueden ser digeridos y asimilados cuando se encuentran juntos en una misma comida, porque las primeras requieren para su digestión un medio ácido, mientras que los segundos requieren un medio alcalino. Por lo que estos principios inmediatos deben tomarse en comidas separadas.
Los encimas digestivos son altamente específicos, y nada prueba que la presencia de los enzimas encargados de digerir proteínas perturben a los encargados de digerir HC o viceversa
La digestión de las proteínas se inicia en medio ácido en el estomago y se continua en medio alcalino en el intestino. Y por otra parte, pocos son los alimentos que no contengan los tres macronutrientes (grasas, proteínas, hidratos de carbono). Por ejemplo el pan es un alimento rico en hidratos de carbono pero no olvidemos que tiene un 7 u 8 % de proteínas, y la leche, se le suele agrupar en los alimentos proteicos, con 3,5% de proteínas y un 5% en HC (lactosa).

• El pan engorda: Falso (es practicamente igual a la pasta, arroz, etc)
Mucha gente que se pone a dieta elimina el pan de su alimentación porque creen que engorda. También se dice que la pasta, el arroz, las legumbres o las patatas engordan. Estos alimentos son muy ricos en hidratos de carbono, que es el nutriente que los expertos recomiendan consumir en mayor proporción (55% de las calorías de la dieta deben ser en forma de hidratos de carbono).
Los hidratos de carbono aportan menos Kcal. por unidad de peso (4kcal por gramo) que las grasas (que aportan 9kcal por gramo) y las mismas que las proteínas (4kcal por gramo). Realmente, lo que hace que le ataquemos al pan es con lo que lo solemos acompañar. (Aceite, salsas, grasas, mantequilla, embutidos, patés, quesos…), que habitualmente son ricos en grasas.
Lo mismo ocurre con las patatas si las preparamos cocidas o asadas aportaran menos calorías en cambio fritas el valor calórico se multiplica. Es necesario tomar hidratos de carbono habitualmente pero no será lo mismo tomarnos una tostada en el desayuno, que un bocadillo de paté. Y no es lo mismo tomar una tostada con tomate que una tostada con aceite o mantequilla y queso. (o chorizo, paté…etc.).

• La fruta engorda si la tomas al final de la comida: Falso
La fruta aporta las mismas calorías tanto si se toma antes como después de las comidas. Si la tomamos antes de la comida puede ayudar a estimular la sensación de saciedad gracias a su contenido en fibra y así contribuir a que comamos menos. El orden en que se ingieren los alimentos no influye en su aporte calórico. No olvidemos que las frutas tienen un alto contenido en azucares y hay que tomarla con moderación. Pero consumirla diariamente.

Y no olvidéis que no es solo cambiar hábitos alimentarios, si no…acompañarlo de una mayor tasa de actividad física. Queremos comer la misma cantidad que nuestros antepasados que iban a todos los sitios a pie, y tenían trabajos mas forzados, e incluso ahora comemos mas que ellos…esa balanza es insostenible. Y siempre paciencia, poco a poco, no se puede modificar el cuerpo a placer de un día para otro, ánimo y constancia. Y no olvidarse que comer es un placer, pero… todo en su medida.

Posted in: Cientificas

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